Hay establecimientos con cierto encanto cuyo éxito es difícil de explicar. Pimpi La Florida es uno de esos locales capaces de despertar el entusiasmo de la clientela que frecuenta el local en gran número. El mejor premio, sin duda, es degustar sus ricos bocados y los productos de calidad en un entorno inusual.

Su propietario se ha encargado de dotar al establecimiento de unas señas de identidad muy particulares que favorecen la complicidad con los clientes que se sienten como en casa.